hollywood nos defiende

Es un lugar común utilizar una frase de cajón para tratar de llamar la atención de algo, sin embargo, la validez de la frase hace que se sucumba a la tentación: la historia de mi vida es como para hacer una película, ni más ni menos si vamos a conocer lo paradójico que fue encontrar la fama y la oscuridad al mismo tiempo para el tristemente célebre Harry Reems.

El calificativo de tristemente célebre no tiene el carácter peyorativo implícito en él, no, sino para connotar la importancia que tuvo este suceso para concentrar la solidaridad de los actores y actrices de la época, y no estamos hablando de cualquier actor o actriz, fue la élite de Hollywood que levantó la voz y sus billeteras para defender a Reems de semejante atropello a su dignidad como persona y al hombre que se hacía camino en la difícil carrera de actor en la industria cinematográfica para adultos más poderosa del planeta.

Groso modo, la historia sería esta: El joven Harry adelantaba estudios de actuación y para sufragar sus gastos se desempeñaba como actor en producciones teatrales. Buscando otros ingresos tropezó con la oportunidad de ser técnico asistente de sonido e iluminación para una producción para adultos, que se conocería mundialmente como Garganta profunda. La suerte le depararía una inverosímil jugada. Gerard Damiano, el director de la película ya tenía conocimiento de los estudios teatrales que realizaba el asistente técnico de su rodaje, que era algo muy común en la cotidianidad del trabajo, lo que si era singular es que el muchacho era conocido por lo descomunal bien dotado de su miembro viril, por las constantes bromas o referencias que se hacían sobre su falo. Por lo que Gerard, al enfrentarse en pleno rodaje a la crisis de celebritis de su actor protagónico al ausentarse consecutivamente al plan de filmación, no le tembló la voz para llamar en su reemplazo a Reems.  En 1972 Garganta Profunda fue la película más exitosa de la taquilla en las salas de cines comerciales. Y con ello catapultó y popularizó la carrera actoral de Harry Reems, su bigote y falo le dieron la personificación de la estrella idealizada del momento. La fama le abrió todas las puertas, incluyendo la puerta a la oscuridad.

Si bien todo iba viento en popa para la película y sus estrellas, no sería lo mismo para sus productores. En 1976 el FBI incriminó a la película de estar financiada con recursos de la mafia. En consecuencia, se desataron los arrestos en masa, entre los cuales fue acusado el mismo Reems, quien en realidad según en el juicio que se llevó a cabo, no tenía el más mínimo conocimiento de ello y que por lo cual tampoco era su competencia conocerlo.  Ante semejante arbitrariedad se pronunciaron los que ya a esa altura eran sus colegas, y lo que finalmente apalancó el fallo a favor de Harry. Las actrices y actores de Hollywood no solo apoyaron económicamente a su colega, sino que acompañaron el juicio y defendieron lo que la fiscalía en su momento había hallado en favor de su colega. 

En 1972, cuando rodó Garganta Profunda, los tribunales se guiaban por el estándar Roth de 1957, que sostenía: que si algo era obsceno apelaba exclusivamente al interés primordial y no tenía «importancia social de redención». Pero en 1972, la Corte Suprema eliminó la cláusula de importancia social y definió la obscenidad como algo a lo que «la persona promedio que aplica los estándares comunitarios contemporáneos» se opondría. En resumen, Harry estaba siendo juzgado por los estándares introducidos en 1976, por algo que hizo en 1972”. Lo que definitivamente lo libró de la cárcel.

 

Reems murió cuando tenía 65 años tras una larga lucha contra un cáncer de páncreas

 

Transcurridos cuatro años de la filmación fueron suficientes para hacer mella en la vida de la joven promesa del cine. En 1972 vivió las mieles del estrellato y en 1976 el horror de enfrentarse a un tortuoso juicio. Es como si un tribunal hubiera acusado a Al Pacino de incitación a la violencia por matar a la gente en Scarface. Ambicionó hacer carrera en el cine hollywoodense, pero ningún estudio lo contrato por no arriesgar sus producciones, su imagen estaba estigmatizada.  Los que antes, por él, habían levantado su voz, ahora callaban. Damiano, que a todas estas había salido bien librado de la situación, lo volvió a llamar para rodar y protagonizar las películas que también hicieron historia en el cine para adultos; The Devil in Miss Jones y Memories within Miss Aggie, entre muchas otras, que hizo con el mismo director en lo que fue la edad de oro para esta industria. Al personaje le fue todo bien, pero, el hombre de carne y hueso ya no era el mismo.

 

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Hollywood apoya al miembro de la AFAA

A pesar de que el sistema de la industria del cine convencional se oponía en aceptar el crecimiento de las producciones del cine para adultos -porque de alguna manera sus escenas eran explícitas-, la mayor parte de Hollywood estuvo defendiendo estas producciones de los ataques legales a los que se veían enfrentados los productores de este género. Pero, esto no detuvo a los que más adelante se convertirían en los nombres más importantes de dichas producciones, gente como Gerard Damiano, Harry Reems, Marilyn Chambers o Eric Edwards, entre otros.

El 12 de junio de 1972 todo esto cambió con el estreno de Garganta profunda de Gerard Damiano, rompió los récords de taquilla con asistencia de celebridades y los medios de comunicación más destacados, quienes desataron un fenómeno que transformó las películas de clasificación X de la AFAA: esta pasó de ser un negocio secundario, a volverse una industria legítima, llegando a superar a otras grandes producciones de Hollywood en el trascurso del tiempo”

El ímpetu y calidad de sus películas les permitió ir creciendo y consolidar lo que se conocería como el “Otro Hollywood”. La industria para adultos que se independizaba con sus propios equipos, sus propias distribuidoras, su propio star system, guionistas con propuestas innovadoras en sus historias, directores arriesgados que lograban mezclar magistralmente otros géneros con lo erótico, todo esto devino en un público ganado inmediatamente que esperaba con ansias cada nueva entrega de la próxima película, que se convertían en éxitos de taquilla y que a la postre estas producciones pasarían a convertirse en obras de arte. Logrando así que el cine X de la AFAA se hiciera y se recibiera con dignidad, y que su estatus fuera el mismo al de otros géneros.

Carta histórica de Actrices y Actores que defendieron con su firma a Harry Reems, la mayoría ganadores del Oscar.