MAINSTREAM TRANS
El reportaje gráfico de Jill Monroe en la revista Cheri, tuvo un éxito sin precedentes. La misma directiva del magazín le propuso a Jill que escribiera una columna mensual en la que fueran contando la asombrosa y apasionante transformación de este jovencito, con ascendencia italiana, nacido en Brooklyn. Fueron miles los fans de esta columna que cada mes esperaban ansiosos sus ediciones. La historia fue escrita a manera de un diario personal.
La fama, los aplausos, las fiestas y el reconocimiento no se hizo esperar. Todos caían rendidos ante la seducción y los encantamientos de la nueva estrella transexual. Uno de ellos fue el actor, quien era en ese momento el ídolo del cine para adultos de Norteamérica, Marc Stevens que también era conocido por sus tendencias bisexuales. Los grandes números sexuales de la Gran Manzana tenían mucha aceptación en todas partes, Stevens y Monroe, se propusieron juntos un espectáculo de corte erótico para ser llevado a las discotecas. Y fue como lo calcularon, un éxito arrollador. Esto catapultó a Jill Monroe a tener su oportunidad como actriz en las películas Mainstream Adult en el año 1978.
Pese a estar en un mundo donde no solo triunfaba y se había convertido en una celebridad, se encontró con el rechazo de otras actrices, directores y productores por su condición transexual. Monroe (apellido que hace honor al símbolo sexual Marilyn Monroe) era la primera actriz transgénero convertida en toda una celebridad del Mainstream Adult, y eso, nada ni nadie lo podría cambiar.
Desde Brooklyn, el 10 de agosto de 1982 el mundo conoció la muerte de Jill Monroe, la estrella transgénero del cine para adultos. Pero, para aquellos que en 1951 fueron testigos del nacimiento y crecimiento, en la misma ciudad, del niño Theodoro o de Teddy, jamás se hubieran podido imaginar que éste se convertiría en una famosa actriz, en una estrella rutilante de la industria para adultos.
Monroe posando en la cartelera de Trigresses.
Columnista Revista Stag, diciembre de 1981.