La explotación del sexo en el cine se dio por circunstancias que para esta época serían casi que risibles. Pero la verdad, es que por veinte años se censuraron las películas hollywoodenses que mostraran o insinuaran algún tipo de desnudo y más si los personajes tenían todo el propósito de entrar en la habitación a tener sexo. Al punto más absurdo de prohibir que se filmaran escenas de un cuerpo desnudo en una sala de cirugía. Esto se dio desde la década de 1920 hasta la década de 1960 y se conoció como el Código Hays, que recibió ese nombre por su célebre creador, quien fuera en ese tiempo el presidente de la Motion Picture Producers and Distributors of America (MPPDA), el señor William Hays. El encargado de semejante cacería –de producciones y productores rebeldes y calientes- fue Joseph Breen quien dirigía el rimbombante Departamento Especial. Después de la segunda guerra mundial, la clandestinidad fue el mejor aliado para que las películas de sexploitation* con este nombre eran conocidas estas películas proliferaran a gusto por doquier y que esos años se convirtieran en la cuna de este género. Sus escenas pletóricas de situaciones sexuales y drogas atraían a gran cantidad de público. Fue tal su desenfreno, que ocasionó muy buenos réditos para sus productores y elencos, hasta que finalmente se produjo su legalización, no sin antes pasar por varios procesos y géneros.
Largometrajes de bajo presupuesto producido independientemente que se asocia con las décadas de 1920 hasta 1960 de exhibición -no explícita- donde solo se mostraba la desnudez gratuita. Las películas de sexploitation reunió varios subgéneros a través del tiempo como nudie, Beaver films, slipt Beaver films y softcore. Los directores y directoras que en su mayoría trabajaron en este tipo de cine hicieron la transición para las películas de clasificación X.
Stag films
En esa línea de tiempo estos cortos del cine mudo y en la clandestinidad tenían como misión objetiva capturar y atrapar la atención principalmente de los hombres en Europa, de ahí la traducción literal del género: películas de despedida de soltero (stag films). Por esto, muchos de estos cortometrajes, que duraban de ocho a doce minutos, se proyectaban en los burdeles.
Como es de suponer los primeros stag films tuvieron una pésima calidad en toda su producción, pero no por esto dejaban de tener gran demanda. Sus realizadores eran gente aficionada, hombres anónimos con algún sentido artístico, la continuidad en la historia fallaba, por lo que la narrativa de la misma se presentaba con incoherencia. Luego los estudiosos del cine proclamaron a esta época, el primitivismo del cine, también porque estás películas no tenían créditos, y tampoco por su clandestinidad podían tener un creador que las presentara, se renunciaba a su derecho de autor.
Los Stag films estadounidense en general ha recibido atención académica por primera vez a mediados de los años setenta por parte de académicos, como en Di Lauro y Dirty Movies de Gerald Rabkin (1976), y más recientemente por historiadores feministas de la cultura, como Linda Williams: Hard Core: Power Pleasure, andthe Frenzyof the Visible (1999) y Thomas Waugh’s Homosociality in the Classical American StagFilm: Off-Screen, On-screen (2001).
Muchas de estas películas han sido archivadas por el Instituto Kinsey. La era del stag terminó debido a los comienzos de la revolución sexual en la década de 1950, en combinación con las nuevas tecnologías visuales de la era de la posguerra, como la película de 16 mm, 8 mm y Súper 8.
Las primeras Stag films
Georges Méliès, quien fuera el pionero de los efectos especiales del cine, también sucumbió a estos meandros del desnudo en el celuloide. Dirigió a su propia esposa en la película Aprés Le Bal, la actriz de teatro Jeanne d’Alcy. La escena más candente es cuando su protagonista es desnudada por una sirvienta para tomar su baño, quedando completamente desvestida frente a la cámara. Está película fue la puerta de entrada a un sinfín de films franceses en las que mostraban a las mujeres desnudándose. Méliès la rodó en 1897.
Francis Leroi fue el primer director del cine adulto en Francia, mientras que Lasse Braun haría lo propio en Europa. Las películas In The Evening de Alemania, El Sartorio de Argentina y A Free Ride de Estados Unidos fueron producidas entre los años 1907 y 1915, son tres de las primeras stag films que se han recopilado en el Instituto Kinsey para estudiar este fenómeno clandestino con su sexo explícito y demás rebeldías filmográficas, que generó luego todo el boom del cine para adultos.
Versión de Le Coucher de la Marie tomado del libro Cartelera de cine en México: 1904 (2013) de Juan Felipe Leal.
Para entonces, que importaba la calidad o la historia, el respetable lo que pedía era ver escenas sexuales sin ningún tipo de censura, y las ventas se dispararon. En algún lugar remoto se filmaban a los actores en su potencia sexual desatada, un sótano oscuro era el plató ideal, una casa abandonada, un atardecer en un rastrojo despejado y retirado no se podía dejar pasar. Todas estas stag films gracias a su fanaticada de aquel entonces, las convirtieron en clásicos.
Una mención especial tiene la joven actriz neorrealista Candy Barr, que había nacido en 1935, por ser la primera en el género de las stag films a quién se le conocieron detalles de su vida real, como su nombre de pila, Juanita Dale Slusher. Muchos años después, la dirigiría el británico Jhon Guillermin en su película Smart Alec, en 1951. Juanita o Candy Barr muere en el antepenúltimo día en el último mes del año 2006.
Peep shows
Despuntaban apenas los años 1900 y aparecía un espectáculo que generaba sensación en los adultos. Se localizaron unas cabinas de uso individual, conocidas como las Peep show, donde se proyectaban escenas con imágenes explícitas. Una de sus particularidades es que era cine mudo. Las personas se acercaban a estas cabinas personales y podían ver esos cortometrajes, solitos y de pie. What the Butler Saw fue uno de esos primeros cortos que se filmaron por aquella época.
La protagonista de Cantando bajo la lluvia, Derby Reynolds posando en un peep show.
Bettie Page
Maria Stinger
Bunny Yeager
Norma Jean
Las Pin-ups
Mientras las imágenes sexuales en movimiento del cine mudo seguían creciendo, por su lado las fotografías de chicas mostrando con más atrevimiento sus encantos hacían de las suyas.
Todavía hoy tenemos las chicas del calendario. Hay infinidad de ellos. Pero su origen data de un fenómeno que se conoció como las pin-up. En este sentido era poner en un lugar fijo los posters con los exuberantes cuerpos de estas modelos que mostraban sus atributos, para que los demás posáramos no más que la mirada en ellas, y deleite para nuestros ojos. Que se sustrajo de las revistas para adultos que empezaron a tomar fuerza con sus eróticas posturas, las más conocidas fueron: Modern Man (1952), Playboy (1953) y Penthouse (versión para Estados Unidos en 1969).
Con esto convirtieron a mujeres hasta ahora desconocidas para el mundo en íconos eróticos y en mitos urbanos, con los que los hombres soñaban y despertaban buscándolas en las mujeres más cercanos a ellos. Nombres como los de la jovencita de 19 años, Norma Jean, se harían mundialmente famosos y dolores de cabeza para hombres del común y poderosos del mundo, que luego se convirtió en el de Marilyn Monroe. Una foto desnuda de Marilyn publicada en la revista del conejito en 1953 la haría el sex-símbolo por antonomasia del globo terráqueo.
Otras famosas de aquella época dorada de las pin-ups, fueron las no menos hermosas modelos Bettie Page, Bunny Yeager, y Maria Stinger.
Las nudies
Todavía faltaba la aparición del género que definitivamente catapultaría las películas a su máxima expresión y legalización, para que estas se clasificaran en años posteriores como cine X. Estamos hablando de The immoral Mr. Teas de Russ Meyer en 1959 abrió este subgénero que también se conoció como nudie. En esta película las mujeres tenían bustos más voluptuosos, sus cuerpos mejor tallados y sus encuadres y posiciones más eróticas que nunca.
El señor Meyer venía con una vasta experiencia en el oficio, que llevó a sus películas, había sido por un buen tiempo el fotógrafo de la revista Playboy. La inesperada acogida de este nuevo cine para adultos propició un clima de cierta tolerancia que se tradujo, en 1965, en la abolición del Código Hays en los Estados Unidos.
The Immoral Mr. Teas se filmó en 1959 con un presupuesto de 24.000 dólares, en cuatro días de rodaje principalmente improvisado. La película fue financiada en parte por un propietario de teatro de variedades de San Francisco y fue la primera autentica película erótica norteamericana.
Friedman y Gordon
Dos apellidos que hicieron la dupla más famosa y taquillera del sexploitation. Con sus filmes las pantallas en los años sesenta se abarrotaron de escenas llenas de arte y muchos desnudos, que lograron enquistarse en los ojos y emociones, tanto de los hombres como de las mujeres.
The Prime Time de 1959 fue la primera película de los dos, y no pararon hasta el inicio del segundo quinquenio de 1960.
Beaver films
Por su parte en los Estados Unidos se empezó por filmar documentales en campamentos y playas nudistas conocidos como Beaver films. Lo más espectacular de estos filmes es que sin ninguna clase de edición se podían ver los cuerpos en toda su naturalidad. Era el momento de ver en primeros planos los órganos sexuales de sus protagonistas tal cual como eran. Las Beaver films no podían mostrar los organos sexuales. El productor y director, John Lamb en 1968 presentó The Raw Ones, película que introdujo por primera vez primeros planos de vello púbico femenino y un pene masculino. Esta novedad, junto a los senos que se podían contemplar en los nudie se mostraban abiertamente los órganos sexuales de los protagonistas, esto fue el abrebocas para que otros más avezados empezaran a contratar a verdaderas actrices y actores. Ya no eran protagonistas anónimos, por el contrario, estos eran escogidos por su talento, belleza física y por la generosidad de sus órganos sexuales.
The Raw Ones contenía los siguientes escenarios:
The Raw Ones primera película en mostrar abiertamente los genitales de ambos sexos sin ningún contacto físico.
La popularidad de las películas para adultos eventualmente condujo a un nivel de tolerancia entre el público, lo que resultó en la abolición del Código Hays en los Estados Unidos en 1965. El estreno de The Raw Ones en 1966, de John Lamb, marcó la primera vez que en una película naturista se presentaron tomas de vello púbico femenino y genitales masculinos. Junto con los senos expuestos en los desnudos, esta representación mostraba abiertamente los órganos sexuales masculinos y femeninos.
David Friedman en 1967 fundó la Adult Film Association of America (AFAA). De nuevo el cineasta Russ Meyer se adelanta a su tiempo con Vixen (1968) que recaudó veintiséis millones de dólares y costó sesenta y siete mil cuando las entradas costaban un dólar y medio”. La 20th Century Fox se interesaría por los servicios del miembro de la AFAA
En 1969, Dinamarca se convirtió en el primer país en el mundo en abolir la censura de índole sexual y permitir su producción y distribución libremente. Gracias a este suceso, se realizó la primera feria internacional de sexo celebrada en Copenhague, Sex 69 que sirvió como excusa para el documental sexual que marca un antes y un después para el género, Censorship in Denmark: A New Approach (1970) dirigida, producida por Alex De Renzy. La proyección del filme en un cine de Nueva York puede ser considerada como la presentación oficial del cine X fuera de los circuitos marginales de exhibición.
El 6 de agosto de 1970 se estrenó en algunas salas Mona : The Virgin Nymph, el primer largometraje rodado en 16 milímetros con fotografía en blanco y negro que no poseía grandes cualidades artísticas, dirigida por un joven de 21 años, Bill Osco y producido por Howard Ziehm y Michael Benveniste. También fue llevada a Nueva York el 19 de enero de 1971, esta película fue el trampolín para que el sexo explícito diera el salto de cortometraje a largometraje.
Richard Nixon estuvo involucrado en el caso de Watergate que ha sido el mayor escándalo político de Estados Unidos involucró al presidente y su administración.
Richard Nixon estuvo involucrado en el caso de Watergate que ha sido el mayor escándalo político de Estados Unidos involucró al presidente y su administración.
Fragmento tomado de BBC News Mundo, 8 de Agosto de 2024.
“El 17 de junio de 1972 cinco hombres —tres cubanos, un cubano-estadounidense y un estadounidense— entraron de madrugada en la sede del Comité Nacional del Partido Demócrata, ubicado en el complejo de edificios Watergate en Washington D.C. En ese lugar se centralizaba la campaña del partido, que aspiraba a derrotar a Nixon en las elecciones de noviembre de ese año y el conserje del edificio notó algo sospechoso y llamó a la policía, que detuvo a los cinco individuos”.
Fragmentos tomados de Infobae Argentina, 10 de Junio de 2022.
“Garganta profunda fue estrenada en un momento que coincidió con un cambio en el conservadurismo de derecha y la película les dio un motivo para movilizarse. Entonces Richard Nixon se convirtió en la figura que los representaba. Y Nixon, que era enemigo de mi padre, hizo una campaña en contra del cine para adultos que fue muy pública: mi padre fue procesado, lo llevaron a la corte, le intervinieron los teléfonos, el FBI lo persiguió”, dijo Gerard Damiano jr., hijo del creador del filme quien junto con su hermana Christar y Robin Leonardi (hija de la actriz y activista Gloria Leonard)”.
Christar con su padre y hermano Gerard Damiano jr. Foto: Infobae
Gerard Damiano y Harry Reems procesados por las autoridades.
Mark Felt, exsubdirector del FBI, reveló el 31 de mayo de 2005 a la revista Vanity Fair, que había sido “Garganta profunda” la fuente secreta de los periodistas del The Washington Post que investigaron el caso Watergate.
Loops
Los loops se filmaban en Nueva York y San Francisco, en formato de 8 mm, y se exhibían en los antiguos teatros de burlesque, entonces reconvertidos en salas especializadas de cine X. Consistían en películas mudas de cortísima duración donde se filmaban relaciones sexuales sin ningún tipo de argumento. Directores como Larry Revene o los hermanos Mitchell, y actores como Derby Lloyd Raines, Jamie Gillis, Helen Madigan, Eric Edwards o Andrea True trabajaron en estos loops, que se rodaban en un famoso estudio del director Bob Wolfe en el sótano de la calle 42 de Broadway en Nueva York, desde finales de la década de 1960 hasta principios de 1970 fue el epicentro de estos fragmentos sin sonido, sin color y sin pretensiones artísticas. En la actualidad se podrían definir como una forma de voyerismo virtual.
Legalización del nuevo género: ERÓTICA EXPLÍCITA
La larga carrera por la legalización, que ha durado más de 70 años, ha llegado a su fin. La creciente producción desató una amplia controversia sobre la idoneidad de legalizar el sexo explícito en los Estados Unidos. En 1970, el presidente Lyndon B. Johnson, presionado por los grupos sociales más progresistas que abogan por la desaparición de la censura, había nombrado los miembros de una comisión encargada de estudiar el tema. Dos años después, cuando Johnson había dejado el cargo en manos de Richard Nixon, la comisión finalizó sus trabajos aconsejando la abolición de las normas legales que combatían el cine para adultos. Pese a que Nixon mostró su desacuerdo con las conclusiones del informe, las películas explícitas se legalizaron en los Estados Unidos meses después.
Certificados calificación de las películas X: High Rise (AFAA Danny Steinmann, 1974) y Maraschino Cherry (AFAA Radley Metzger, 1978), otorgados por la MPAA.
Marquesina de “Virgin and The Lover” (1973) con las letras XXX y “Maraschino Cherry” de 1978 con la letra X.
A partir de la legalización, la MPAA estableció el sistema de clasificación para las películas, se creó para ayudar a los padres de familia a tomar decesiones sobre qué producción podían ver sus hijos. La Motion Picture Association of America (MPAA), calificaba por aquel entonces las películas de la Adult Film Association of America (AFAA), para su exhibición en los cines comerciales con la letra X. Aunque se expusiera en las marquesinas las letras X o XXX los largometrajes de la AFAA conservaban su línea artística independiente de su tipo de letra, aunque en años posteriores la letra X tomaría mucha más fuerza y era la más distintiva por parte del público en los Estados Unidos y otros países del mundo.
The New York Times, 24 de Mayo de 1981
“La X es nuestra acción comercial, hemos pasado 20 años estableciéndola”, dijo David Friedman, presidente de Adult Film and Video Assn. “La X dice lo que estamos vendiendo y la gente sabe lo que está comprando. Definitivamente no usaríamos la A”.
Esa misma X que defendió nuestro fundador y presidente de la AFAA, es la que tomaremos como referencia en 2025, conservando nuestras producciones de calidad artística en Estados Unidos y alrededor del mundo.
Los Angeles Times, 6 de Marzo de 1987
Otro aspecto fundamental, las películas artísticas de la AFAA convivían alegremente con los estrenos de Hollywood en cartelera y los diarios más importantes de EE.UU.
IMPACTO SOCIAL
Corría el año de 1972 cuando un artículo de cinco páginas del diario más importante del mundo, The New York Times describió el fenómeno de las películas artísticas de clasificación X como «Porno chic» en opinión del periodista Ralph Blumenthal – denominado ahora en adelante Mainstream chic por parte de la AFAA, que incluye películas de diferentes géneros sexuales – estas producciones eran debatidas públicamente por celebridades de Hollywood, celebridades de la televisión, hombres y mujeres del común y tomado muy seriamente por los más respetables críticos de cine. Las ciudades de Copenhague en Dinamarca, Nueva York y San Francisco en los Estados Unidos, desde 1969 se habían legalizado las películas de sexo explícito, siendo el país europeo el primero en conseguirlo el domingo 1 de junio de 1969 donde se realizó a su vez la primera feria sexual, Sex 69 inaugurada el martes 21 de octubre de ese mismo año.
The New York Times describía el fenómeno de largometrajes con escenas sexuales, para abrir el debate entre sus asistentes, hombres y mujeres que acudían a verlas, entre los críticos de cine, las celebridades del espectáculo, entre otros. Las películas para adultos de la AFAA se hacían con bajos presupuestos, frente a los grandes presupuestos de las películas de Hollywood, y que en consecuencia se estaba tomando en serio por la crítica de la industria convencional. El boom de estas producciones era tal, que se empezaban a rodar en tan solo pocos días, con líneas escritas por profesionales, después del artículo muchos pensaron que la industria artística para adultos continuaría su escalada de éxito cambiando para siempre la industria del cine Hollywoodense.
La edad de oro se refiere a un periodo de 32 años (1972 al 2004) en sus diferentes etapas donde las películas eróticas de clasificación X fueron exhibidas primero en cines comerciales, luego en salas especializadas X, en formatos VHS, DVD, Blu-ray y por último la transición en algunos portales web de Internet en los Estados Unidos. Asistir a sus proyecciones se convirtió en veladas literarias o poéticas, donde las películas poseían un componente cultural para el público en general. Entre los concurrentes se mezclaban los críticos más importantes de cine, comediantes, celebridades de Hollywood y hasta políticos, tales como Martin Scorsese, Brian De Palma, Barbara Walters, Doris Day, Roger Ebert, Sandy Dennis, Mike Nichols, Shirley MacLaine, Suzanne Pleshette, Sammy Davis Jr., Tommy Gallagher, Richard Dreyfuss, Ben Gazzara, Judith Regan, Bob Hope, el famoso abogado Alan Dershowitz, entre otras muchas personas que abarrotaban las salas de cine.
La década de los 70 marcó sin duda el afincamiento del cine X en todo el mundo. Tras el lanzamiento de Boys in the Sand (AFAA Wakefield Poole, 1971), Garganta profunda (AFAA Gerard Damiano, 1972), El diablo en la señorita Jones (AFAA Gerard Damiano, 1972) y Detrás de la puerta verde (AFAA Artie Mitchell y Jim Mitchell, 1972) se creó el fenómeno Mainstream Chic, lo que significó que, por primera vez era socialmente aceptable ir a ver una película con escenas explícitas de sexo tanto gay como heterosexual.
Cabe resaltar, que fueron estos cuatro filmes los que hicieron el resto para dar el impulso definitivo al cine X a su legalidad y en formato de largometraje. Al punto que celebridades como Jack Nicholson, Truman Capote, Frank Sinatra, Spiro Agnew y Johnny Carson, no ocultaron su simpatía por estas producciones. La crítica, sin excepción, las aclamaría por su alto contenido artístico y por su conquista comercial que no tendría precedente alguno.
El estreno de Boys in the Sand dirigida por el actor y director teatral, Wakefield Poole desataría la locura por parte de la comunidad LGBTIQ+. Unos meses después, el fenómeno derivado de la distribución de Garganta profunda y todo el ruido mediático que llevó consigo la película y con ella El diablo en la señorita Jones, ambas de Gerard Damiano y, Detrás de la puerta verde de los hermanos Artie y Jim Mitchell.
Desde que el cine erótico hizo su aparición ha sido tema de controversia. Las primeras proyecciones de las imágenes explícitas tenían un público muy selecto, tales espectadores de la alta sociedad eran aristócratas y políticos del más alto rango, solo para ellos en un absoluto secreto y privacidad. Ya para entonces sus realizadores empezaron a buscar mecanismos para evitar su salida del negocio y poder mantenerse como una buena opción del entretenimiento para adultos.
En términos de importancia histórica, Garganta profunda fue la primera película de la AFAA con sexo explícito en proyectarse en varios cines convencionales en las principales ciudades de todo Estados Unidos, y se encuentra constantemente en el primer puesto o cerca de él en casi todas las listas de las mejores películas Mainstream Adult de todos los tiempos, y ocupa el primer lugar en el documental X-Rated: The Greatest Adult Movies of All Time.
La primera dama Jacqueline Kennedy Onassis y el vicepresidente de Estados Unidos durante el primer mandato de Richard Nixon, Spiro Agnew observaron Garganta profunda, película con la cual abriría la Edad de Oro del cine artístico para adultos. Fotos: Getty Images / The New York Times
Garganta profunda dirigida por Gerard Damiano estrenada en marzo de 1972 cambió de forma sustancial el cine para adultos. El Mainstream Chic – hoy denominado de esta manera por parte de la AFAA- produciría excelentes películas las cuales logró atraer a personalidades de ámbitos culturales que con entusiasmo expresaron su interés por el cine adulto. El rasgo distintivo más allá de las escenas de sexo era que se contaba una historia similar a las peliculas convencionales, es decir que tenía un inicio, nudo y desenlace con buenas actuaciones. La única gran diferencia con sus colegas de Hollywood era que el acto sexual se exhibía en pantalla. Estas producciones se exhibieron con mucho éxito en todo el planeta.
Cuando quisieron clasificarlo como un cine X durante sus primeros años estando todavía dentro de un marco de legalidad, evitaron ser arrinconados y ser tratados como un “gueto” aún mucho más marginal y despreciable ante la sociedad en general. De manera consciente convinieron por realizar sus filmes en la línea de un cine más convencional, de iguales características al modelo cinematográfico que venía produciendo Hollywood. Plausible fue su apuesta, que pasaron de las evidentes escenas eróticas, la insinuación poética de la sensualidad y la pasión, en aras de evitar además de la censura que los espectadores cayeran en la sola contemplación del acto sexual. Convirtiéndose así en un cine para adultos más inteligente en sus propuestas y por demás, artístico.
“El éxito comercial con Boys in the Sand y Garganta profunda logro que las películas X de contenido artístico se volviera un género legítimo para las masas en los Estados Unidos. Así se inició durante más de 32 años el fenómeno de la AFAA con el Mainstream Chic: el glamour de filmes sexuales de diferentes géneros en las pantallas»
Garganta Profunda fue notable por varias razones; fue la primera película ARTÍSTICA de clasificación X en tener un guion, desarrollo de personajes, su propia banda sonora y valores de producción, además fue rodada en exteriores, estaba realizada por un equipo con experiencia en largometrajes, y lanzó la tendencia global “Mainstream Chic”.
Mainstream Chic: Son películas producidas por las productoras miembros de la AFAA, las cuales se parecen mucho más a las películas convencionales de allí proviene justamente el término Mainstream chic por parte de la AFAA, donde se añaden escenas de sexo explícito a las películas.
ADAPTACIONES LITERARIAS
Muchos de los argumentos de la edad de oro provenían de adaptaciones literarias. La adaptación se lleva a otro género o medio, tales como el cine, el teatro, la televisión o los videojuegos. Siendo está más atractiva ya que obviamente permiten un mayor margen de público; la historia se revitaliza, los personajes tienen otros enfoques sin que pierdan su esencia, se hacen más interesantes. Esto es especialmente importante a la hora de adaptar una película, una obra de teatro, una telenovela o un telefilm, ya que la escritura de textos dramáticos es una de las más complejas.
Crear una historia original que funcione bien en todas las dimensiones necesarias (temática, personajes, historia, diálogos y acción) es un acontecimiento que se consigue solo en raras ocasiones y que necesita de un talento excepcional. El éxito de la edad de oro radica en la inspiración de la pluma creativa de sus guionistas, la impecable actuación de sus actrices y actores con formación teatral y que estas historias fueron convertidas en verdaderas obras de arte.
Tal vez lo más importante, sobre todo para los productores de cine y teatro, es que una obra clásica o consolidada en el tiempo, permita que su adaptación sea más rentable, porque representa un menor riesgo para los inversionistas y crea la posibilidad de conseguir unas ganancias financieras considerables. Se consideran los siguientes aspectos:
Las obras literarias han sido adaptadas al cine para adultos desde el inicio de esta industria. Algunos de los primeros ejemplos de la edad de oro nos traen las siguientes producciones, recordando que por aquellos años eran exhibidas en salas de cine comerciales de los Estados Unidos, y así se creció la realización de estos filmes, tales como:
El 2 de noviembre de 1969 Naked Came the Stranger de Penelope Ashe alcanzó a ser el número 3 en la lista de Best Sellers de los libros más vendidos según el diario The New York Times, seguido por The Love Machine de Jacqueline Susann, y The Godfather de Mario Puzo. En años posteriores todas se convertirían en adaptaciones cinematográficas y alcanzarían el mismo éxito que la edición impresa. Naked Came the Stranger es la única película X de la historia basada en un best seller por el que la productora compró los derechos para realizarla.
Para el cartel de la película de 1975 se dejó el mismo título y portada del libro.
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Tomado del libro Sólo para adultos Historia del cine X (1996) Casto Escópico:
El estreno de The Immoral Mr. Teas (1959) de Russ Meyer, supuso el despegue de un nuevo género cinematográfico denominado nudie, en el que la anécdota argumental propiciaba la inclusión de numerosas escenas de chicas desnudas. Hasta ese momento, los desnudos sólo estaban permitidos en los documentales de naturismo porque se daba por supuesto que carecían de cualquier aviesa intención erótica. El primer largometraje de Russ Meyer tuvo graves problemas de censura en muchas ciudades norteamericanas y el realizador debió enfrentarse a varios procesos judiciales. El inesperado éxito comercial de The Immoral Mr. Teas propició que otros realizadores independientes empezaran a rodar nudies. Estas primeras muestras de cine erótico también eran conocidas como películas de sexplotaition, que normalmente se exhibían en los autocines y en las modestas salas de empresarios independientes de los suburbios urbanos. Durante la década de los setenta, las producciones de sexplotaition evolucionarían hacia escenas de sexo cada vez más atrevidas, pese al riguroso control de la censura.
Tomado del libro Sólo para adultos Historia del cine X (1996) Casto Escópico:
El éxito comercial de los nudies abrió una brecha importante en la censura, a pesar de los secuestros de películas en ciertos estados conservadores y los numerosos procesos judiciales por obscenidad que debió enfrentar David Friedman o el propio Russ Meyer. El interés de los grandes estudios por las rentables películas de contenido erótico contribuyó a que el Código Hays, establecido en 1930, fuese derogado definitivamente en 1965. Ese mismo año, la censura en el Estado de Nueva York fue declarada anticonstitucional por los tribunales de justicia. En 1966, dentro del género del documental naturista, John Lamb introdujo por primera vez imágenes de vello púbico femenino en The Raw Ones. Surgirían así los denominados beaver films, orientados a enseñar los más diversos tipos de pilosidad femenina. En un principio tan sólo se proyectaban beaver films o su variante más atrevida, los slipt beaver films, en los que además del vello púbico se incluían primeros planos más explícitos del sexo femenino. Los beavers films serian pronto sustituidos por las escenas de sexo simulado del softcore.
Tomado del libro Sólo para adultos Historia del cine X (1996) Casto Escópico:
Russ Meyer fue otra vez más el responsable de dar un paso adelante en la liberación del cine comercial al incluir una escena de coito simulado en Vixen (1968), que pondría fin al inocente nudie para dar paso al más evidente género softcore. Al año siguiente, aparecerían por primera vez imágenes de genitales masculinos en Cherry, Harry and Rachel (1969) y en More (1969) de Barbet Schroeder, una de las primeras películas comerciales sobre el hipismo y la psicodelia. A finales de la década de los sesenta, la producción de películas softcore con escenas de sexo simulado se dispararía no sólo en Estados Unidos sino también en Alemania, Francia y los países nórdicos (Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia e Islandia, además de las Islas Feroe, Groenlandia y Åland). Uno de los primeros del softcore fue Radley Metzger, que posteriormente trabajaría en películas de sexo explícito bajo el seudónimo de Henry Paris. Procedente del sector de la distribución, Metzger se dedicaba a comprar películas extranjeras poco conocidas y sin escenas de sexo para poder introducirles insertos. Metzger empezó a rodar sus primeras películas softcore en Europa, pero pensando siempre en el mercado norteamericano.
Tomado del libro Sólo para adultos Historia del cine X (1996) Casto Escópico:
La celebración en 1969 de Sex 69, la primera feria internacional del sexo explícito en el mundo, puede ser considerada como el acontecimiento que marca el inicio de una nueva época en la historia. En un gigantesco recinto ferial a las afueras de Copenhague se dieron cita todas las empresas relacionadas con el incipiente negocio erótico, para sentar las bases de un mercado internacional. La feria fue visitada por miles de turistas curiosos, procedentes de países tan lejanos como Japón, Brasil o Canadá. Sex 69 tuvo una inmensa repercusión en la prensa internacional y en Estados Unidos sirvió para relanzar el debate sobre la legalización sexual. La primera feria del sexo sería el pretexto informativo de los documentales Sexual Freedom in Denmark (1969) de M.C. von Hellen y Censorship in Denmark: A New Approach (1970) de Alex De Renzy, en los que se combinaban las escenas de sexo con la crónica del festival.
El primer largometraje X norteamericano rodada en Los Angeles con una estructura dramática definida fue Mona: The Virgin Nymph (1970), de Bill Osco. El filme anticipa algunos de los tópicos argumentales más frecuentes en la disparatada comedia explícita de los setenta. Rodada en 16 milímetros durante un fin de semana, la película costó siete mil dólares que serían pronto recuperados. En 1975, ya había recaudado dos millones de dólares. Pese al éxito comercial de Mona: the Virgin Nymph y de los documentales de Alex De Renzy, las películas para adultos no lograban salir de los circuitos de exhibiciones eróticas y seguía manteniendo el mismo público fiel pero restringido, constituido exclusivamente por hombres.
Tomado del libro El Otro Hollywood (2005) Legs McNeil:
ALBERT S. RUDDY (PRODUCTOR DE EL PADRINO): Bryanston Distributing Company era una compañía de la que mucha gente estaba al tanto en Hollywood. Se dedicaba a comprar películas que los grandes estudios no querían distribuir – y, por desgracia, me incluyo en esa misma categoría–, eran demasiado sensacionalistas o los estudios pensaban que no tenían potencial.
Los Peraino fundaron Bryanston Distributing Company específicamente para comercializar la película Garganta profunda en cines convencionales convirtiéndola en un fenómeno cultural. Gracias a las ganancias compraron los derechos de distribución de Return of the Dragon (1972) con Bruce Lee, The Texas Chain Saw Massacre (1974) de Tobe Hooper, Frankenstein (1974) de Andy Warhol, Coonskin (1975) de Albert S. Ruddy productor de El padrino (1972) y Million Dollar Baby (2004), ambas películas le valieron el Premio de la Academia.
Tomado del libro Días de Porno (2009) Simón Posada Tamayo:
Un periodista de The New York Review que dijo que “el cine para adultos es el más importante acontecimiento de esta década”. Varios estados la prohibieron por orden de Richard Nixon, Jackie Kennedy fue sorprendida saliendo de un teatro después de verla y el ex director adjunto al FBI W. Mark Felt se hizo llamar “Garganta profunda” para revelarles a dos periodistas de The Washington Post el plan del gobierno para robar documentos e instalar micrófonos en la sede que el comité electoral demócrata tenía instalada en el hotel Watergate, en Washington D.C. Este escándalo produjo la renuncia de Nixon.
Tomado del libro Sólo para adultos: Historia del cine X (1996) Casto Escópico
La publicación a finales de 1970 del Presidential Report of the Comission on Obscenity and Pornography, con su recomendación de suprimir la persecución federal del sexo explícito, fue un importante revulsivo que facilitó la salida del cine X del reducto de la marginalidad.
La batalla judicial emprendida por los sectores más puritanos no hizo más que avivar la polémica sobre la censura y contribuyó a convertir el estreno de Garganta profunda en el acontecimiento social de 1972, junto con el escándalo Watergate. Ambos sucesos quedaron hermanados para la posteridad cuando los periodistas del The Washington Post que descubrieron el caso de espionaje político desvelaron que su anónimo informante se encubría bajo el seudónimo de “Garganta profunda”. Los medios de comunicación jugaron un papel decisivo en el lanzamiento comercial del cine X. Un exaltado cronista de la prestigiosa revista The New York Times se atrevió a afirmar: “Las películas para adultos es el importante acontecimiento artístico de esta década”
Tomado del libro Días de Porno (2009) Simón Posada Tamayo:
Varios estados la prohibieron por orden de Richard Nixon, Jackie Kennedy fue sorprendida saliendo de un teatro después de verla y el ex director adjunto al FBI W. Mark Felt se hizo llamar “Garganta profunda” para revelarles a dos periodistas del The Washington Post el plan del gobierno para robar documentos e instalar micrófonos en la sede que el comité electoral demócrata tenía instalada en el Hotel Watergate en Washington D.C. Este escándalo produjo la renuncia de Nixon.
Tomado del libro El Otro Hollywood (2005) Legs McNeil:
GERARD DAMIANO: Por primera vez, a la gente no le daba vergüenza que sus amigos los vieran salir de un cine en el que se estaba proyectando una película X. De hecho, en ciertos círculos y ciertas ciudades, ver la película pasó a ser casi obligatorio si querías mantener tu estatus social. Los Hombres de negocios llevaban a sus clientes, los casados llevaban a sus esposas, las chicas llevaban a sus novios, Fue el momento perfecto para una película como aquella Garganta profunda.
Tomado del libro Gerard Damiano: el pornógrafo indie (2009) Paco Gisbert:
Gerard Damiano y Alex de Renzy, los dos genuinos pioneros del cine X americano en el plano artístico, fueron los únicos que se dieron cuenta de que algo estaba pasando para que las películas X se convirtieran en legal. De Renzy compiló todos los cortometrajes que se habían realizado en la clandestinidad desde 1910 hasta los años 50 y montó un instructivo filme al que llamó A History of the blue movies, en el que se sucedían los más destacados loops clandestinos rodados en blanco y negro, desde A free ride, el corto X más antiguo que ha llegado a nuestros días, hasta los filmes nudies de strippers como Tempest Storm. Damiano fue más creativo. Unos meses después del estreno de ambos filmes lanzó al mercado Marriage Manual, una especie de guía de la sexualidad para matrimonios que, con la excusa de su afán didáctico, incluía planos de sexos explícito. Unos meses más tarde filmó Changes (1972), otro documental en la que, por medio de entrevistas, daba cuenta de la revolución sexual que se avecinaba y que iba a producir grandes cambios en la sociedad americana del momento.
Poco a poco, ir a ver Garganta profunda a los cines de todo el país se convirtió en algo cool, en una forma de mantener un estatus social que te hacia liberal y moderno. La gente acudió en tropel a las salas, pese a que muchos de los que la vieron jamás habían soñado con ir a contemplar una película de sexo explícito en su vida y, por primera vez, a la clase media estadounidense no le dio vergüenza que sus amigos y conocidos los vieran saliendo de una sala de cine en la que se proyectaba una película X. No era una película cualquiera. Era Garganta profunda, la película que acuñó el término de porno chic.
Garganta profunda se convirtió en un fenómeno social que atraía a personalidades del mundo de la cultura, el espectáculo, el cine, la política o la televisión. Directores como Mike Nichols, actores como Warren Beatty, Peter Fonda y Jack Nicholson, cómicos como Ed McMahon (quien acudió al cine con unos amigos y, al terminar la proyección, se quedó en la puerta del cine intentando convencer a la gente que pasaba por la calle para que entrara en la sala a verla), estrellas de la televisión como Johnny Carson, escritores como Truman Capote, cantantes como Frank Sinatra y políticos como Spiro Agnew, quien había sido vicepresidente de la nación durante el primer mandato de Richard Nixon, vieron la película. Y no sólo eso. Se enorgullecían de haberla visto. Incluso el actor y cantante Sammy Davis Jr. Llegó a alquilar durante unas horas el Pussycat Theater de Santa Monica (California) para un pase privado del filme al que asistieron, entre muchos otros, Shirley McLane, Suzanne Pleshette o Tommy Gallagher y que culminó, en la mejor tradición del rico poderoso, con una pantagruélica cena a base de foie y champaña. Eso no fue todo. Los late night televisivos, los programas con mayor audiencia de los canales de Estados Unidos se poblaron de chistes referidos a la película en las taquillas de otros filmes que se estrenaron a la vez que aquella.
Tras Screw, Linda apareció en todas las revistas y periódicos importantes del país, fue invitada estrella en los programas de televisión de mayor audiencia y se convirtió en un personaje todavía más célebre que las estrellas de Hollywood. Durante año y medio fue la reina de América, un filón que aprovechó para sacar a la venta un par de libros, Dentro de Linda Lovelace y Diario íntimo de Linda Lovelace, que devinieron éxitos de ventas.